Las operaciones estéticas son una tendencia cada vez más frecuente en nuestro país, hasta el punto que han dejado de ser una práctica puntual a un tipo de intervención que cuenta con más y más adeptos con el paso de los años. Las cifras así lo subrayan, de hecho. En este sentido, uno de los factores que ha influido en la evolución de este sector desde un punto de vista transversal es la pandemia del Covid-19. O, mejor dicho, la superación de dicha pandemia: algo que ha tenido una influencia general, palpable desde un aumento de pecho en Barcelona, por ejemplo, a otro tipo de operación a la otra punta del planeta.
El Informe Inaugural de Tendencias y Perspectivas de ASPS: Cirugía Estética 2022, focalizaba su estudio en Estados Unidos y revelaba, en este sentido, que muchos ciudadanos estadounidenses adquirieron después del Covid-19 una tendencia a invertir mucho más tiempo en sí mismos mediante procedimientos cosméticos o intervenciones quirúrgicas para mejorar su estética o su imagen.
Así, la misma Sociedad Estadounidense de Cirujanos Plásticos entrevistó a los profesionales del sector de todo el país y sacó a la luz un dato relevante: más de las tres cuartas partes de las prácticas de cirugía plástica tenían más recorrido, y por tanto generaban más negocio, que antes de la pandemia. En concreto, alrededor del 30% de los encuestados apuntó que su respectivo negocio se había duplicado.
Tendencia en España
La evolución de la cirugía estética no solo se concentra en Estados Unidos, obviamente. También es una realidad muy considerable en España. Así pues, y según un estudio que se efectuó en el año 2020 a través de la Sociedad Española de Medicina Estética, desde el 2016 los tratamientos de esta índole han crecido hasta llegar al 35,9% de la población total del país, un porcentaje que continúa creciendo a día de hoy. Este dato equivale a una evolución de hasta 5,4 puntos porcentuales en relación con los dos últimos años.
Como siempre, el aumento de los pechos es una de las intervenciones más populares entre la población. Dicho estudio, por ejemplo, lo destacaba a través de los fragmentos por edades. En este caso, los pacientes más jóvenes -es decir, los menores de 35 años-, mostraban una preocupación por los senos y las malformaciones faciales notoria: así, el aumento de pecho suponía el 24,7% de las operaciones de estética entre los más jóvenes, mientras que la rinoplastia era una entrada a quirófano habitual entre el 14,2% de los españoles. Ahora bien, el pecho también es una de las obsesiones para el grupo de edad perteneciente al abanico de entre los 35 y los 50 años: aquí, las principales intervenciones están vinculadas con la cintura, el abdomen o las piernas, pero los pechos siguen siendo muy importantes para las mujeres, tanto su aumento como, también, la elevación. La elevación, precisamente, conocida en términos médicos como la mastopexia, es en efecto una intervención que se solicita, sobre todo, a partir de los 35 años.
Font: GIRONANOTICIES.COM





